
La película nos muestra el trabajo de investigación que realizan unos estudiantes universitarios al descubrir un autentico cazador de Trolls, el cual nos deleitada con las mejores escenas del film, ya sea con sus explicaciones de tío duro que tiene un trabajo duro, como en sus intrépidas cazas de monstruillos. La película es simpática y se deja ver sin cansar, con unos efectos digitales muy dignos y actuaciones correctas. Un divertido entretenimiento para un domingo por la tarde. Eso si si eres Cristiano no volverás a pasear tranquilo por el bosque.